Jutbah Semanal
Traducción al español de la Jutbah que se dicta en árabe desde el Mimbar de Mezquita As-Salam, cada viernes y en los Eid.
- Viernes, 29 de Agosto de 2025
- Yumu‘ah, 5 de Rabi'ul-Auwal de 1446
- Imâm: Sh. Sulayman E. Jada
LOS BENEFICIOS E IMPORTANCIA DEL ESTUDIO DE LA SIRAH PROFÉTICA
En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.
Alhamdulillâh, por la misericordia de Allâh hemos entrado en el tercer mes del calendario islámico, Rabi’ûl-Auwal. El calendario islámico, también conocido como el Calendario Hiÿri, se basa en la observación de la luna. Comenzó después de la emigración (Hiÿrah) del Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) hacia Madina Al-Munauwarah. Existen distintos meses, cada uno con su propia importancia y significado.
En árabe, la palabra rabî’ significa primavera, mientras que Al-Auwal significa el primero. Por lo tanto, Rabī‘ al-Awwal se traduce como “La primera primavera”. Dado que es un mes del calendario lunar, puede coincidir con cualquier estación del año. Por ello, el nombre Rabi‘ al-Awwal tiene un significado simbólico: representa la llegada de la felicidad (primavera) después del invierno sombrío, y no la estación de primavera en sentido literal.
El mes de Rabi‘ al-Awwal es considerado virtuoso debido al nacimiento del Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), su emigración (Hégira) a Madinah, y también su fallecimiento. Por estas razones, es un tiempo para que los musulmanes celebren su vida, sigan su Sunnah, aumenten las obras de caridad y bondad, y reflexionen sobre sus enseñanzas. Se anima a los musulmanes a profundizar su conexión con Allâh, estudiar la biografía del Profeta (Sīrah) y esforzarse en encarnar su carácter compasivo en la vida cotidiana.
Durante este mes escucharemos muchos sermones, charlas y conferencias sobre la Sīrah de nuestro Amado Maestro Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): su vida, su conducta y sus cualidades.
Hoy hablaremos sobre los beneficios e importancia de aprender y estudiar la Sīrah de nuestro Amado Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) y de enseñarla a nuestros hijos.
Os recomiendo a mí mismo y a vosotros temer a Allâh –glorificado y exaltado sea–, pues esa fue la recomendación de Allâh a los primeros y a los últimos. Dijo Allâh, Altísimo: “Y en verdad hemos ordenado a quienes recibieron el Libro antes que vosotros, y a vosotros también: ¡Temed a Allâh!”.
El tema de hoy es de gran importancia para todos, grandes y pequeños, sabios y aprendices, predicadores y comunidades. Es el tema de los beneficios y la importancia del estudio de la Sira Profética, la vida de nuestro amado Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam).
“¡Por supuesto que lo amo!” Esta es la respuesta de cualquier musulmán cuando se le pregunta: “¿Amas al Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam)?”. Pero ¿Realmente lo amamos? ¿Realmente lo conocemos lo suficiente como para amarlo (sallallâhu ‘alaihi wa sallam)?
Es natural que cuando una persona afirma o manifiesta amor por otra, quiera conocerla mejor. De la misma manera, quien afirma amar al Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) debe conocerlo verdaderamente si en verdad reclama este tipo de amor.
Junto con esta razón, hay muchos beneficios y bendiciones relacionados con este asunto, y a continuación se mencionan algunos de ellos.
- ¿Qué es la Sirah Profética?
La Sirah es la historia completa de la vida del Profeta sallallâhu ‘alaihi wa sallam desde su nacimiento hasta su fallecimiento. Incluye su carácter y sus cualidades, su adoración y trato con la gente, su paciencia y su lucha, su liderazgo y su educación.
No es simplemente historia o narraciones, sino una guía práctica de vida y una luz que ilumina el camino de los musulmanes en todo tiempo y lugar.
- La Sirah, camino hacia el amor del Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam)
- La fe del musulmán no se perfecciona sin amar al Mensajero sallallâhu ‘alaihi wa sallam, tal como dijo:
“Ninguno de vosotros tendrá fe completa hasta que yo sea más amado para él que su padre, sus hijos y toda la gente.” - ¿Cómo podemos amarlo de verdad si no conocemos su vida, sus sacrificios, su paciencia y sus enseñanzas?
Estudiar la Sirah fortalece el amor, aumenta la fe y enciende la añoranza por el encuentro con él.
- La Sirah es el Qurân en práctica
- Cuando se le preguntó a Aishah (radiallâhu ‘anhâ) sobre el carácter del Profeta, respondió: “Su carácter era el Qurân.”
- La Sira es el Qurân vivo, la aplicación práctica de las enseñanzas divinas.
- Quien quiera entender la paciencia debe mirar su firmeza en Makkah; quien quiera comprender el esfuerzo debe leer sobre Badr y Uhud; y quien busque aprender la justicia y la misericordia debe estudiar su trato con musulmanes y no musulmanes.
- La Sirah, escuela de moral y valores
- En ella encontramos la verdad, la sinceridad y la confianza.
- En ella aprendemos la misericordia: cómo cargaba a los niños, cómo aligeraba la oración al escuchar el llanto de un bebé, y cómo decía: “Quien no tiene misericordia, no recibirá misericordia.”
- En ella aprendemos la paciencia: cómo soportó el boicot en el valle de Abu Talib, cómo fue herido en Taif hasta sangrar, y aun así dijo: “¡Oh Allâh, guía a mi pueblo, pues no saben!”
- La Sirah como provisión para los predicadores y reformadores
- Todo aquel que quiera invitar a la gente hacia Allâh necesita inspirarse en la Sirah: la sabiduría, la paciencia frente al daño, la bondad con la gente, la misericordia incluso con quienes se opusieron.
- A través de ella vemos cómo el Profeta sallallâhu ‘alaihi wa sallam formó una generación única, fuerte en fe y conducta, que cambió la historia de la humanidad.
- La Sirah fortalece en tiempos de pruebas
- Hoy vivimos en medio de tentaciones y confusiones. El único camino de salvación es aferrarse al ejemplo del Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam).
- Su vida en Makkah nos enseña el valor de la paciencia, y su vida en Madinah nos enseña el equilibrio entre adoración, familia, política y lucha por la justicia.
- La Sirah como fuente de dignidad y victoria
- Cuando recordamos cómo los musulmanes pasaron de ser pocos y débiles a convertirse en una gran civilización, comprendemos que el camino es uno: fe sincera y acción recta.
- La Sirah nos da confianza en que la victoria proviene de Allâh, que tras la dificultad viene la facilidad, y que la falsedad, por más fuerte que parezca, terminará desapareciendo.
- La Sirah no es solo historia, sino acción
- Algunos piensan que es solo para niños o simple narración, pero en realidad es una guía práctica para cada aspecto de la vida.
- Es guía para la familia: cómo tratar entre esposo y esposa.
- Es guía para los jóvenes: dedicación y pureza.
- Es guía para los comerciantes: honestidad y confianza.
- Es guía para líderes y gobernantes: justicia y misericordia.
Lecciones educativas de la Sirah:
- En la hégira aprendemos la confianza en Allâh y la planificación.
- En Badr aprendemos que la victoria no depende del número, sino de la fe.
- En Hudaibiyah aprendemos la sabiduría en la negociación y la paciencia estratégica.
- En la conquista de Makkah aprendemos el perdón y la misericordia.
El estudio de la Sirah Profética no es opcional; es esencial para todo musulmán que quiera caminar por la senda recta. Quien busque la felicidad en este mundo y la salvación en la otra vida debe hacer de la Sirah su guía de vida.
Esforcémonos por leer libros de Sira como Sira de Ibn Hisham, Zad al-Ma‘ad de Ibn al-Qayyim, El néctar sellado y otros que facilitan conocer la vida del Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam).
Y esforcémonos en enseñarla a nuestros hijos e hijas, para que crezcan con amor al Profeta y siguiendo su ejemplo.
¡Oh Allâh! Enséñanos lo que nos beneficia, benefícianos con lo que nos enseñaste, y aumenta nuestro conocimiento y nuestra piedad.
¡Oh Allâh! Haznos de los que siguen a Tu Profeta, de los que se aferran a su Sunnah y obran según su guía.
Y que Allâh bendiga y dé paz a nuestro Profeta Muhammad, a su familia y a todos sus compañeros. Âmîn.
Was-salâmu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh
