Jutbah Semanal

Traducción al español de la Jutbah que se dicta en árabe desde el Mimbar de Mezquita As-Salam, cada viernes y en los Eid.

LOS FRUTOS DE LA VERACIDAD

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Dice Allah en su libro sagrado: “¡Por la Aurora! ¡Por diez noches!” [Sûrah Al-Faÿr (89), âyât 1 y 2]. Ibn ‘Abbâs, Ibn Az-Zubair, Muÿahid y otros de las generaciones anteriores y posteriores, dijeron que esta âyah se refiere a los primeros diez días de Dhul-Hiÿÿah.

Allâh, Quién crea lo que Él desea y elige; creó los cielos y eligió el séptimo para ser el mejor; creó el Paraíso e hizo Al-Ÿannatul-Firdaus el mejor; creó a los ángeles y concedió virtud a cuatro de ellos; creó el ser humano e hizo a los creyentes los mejores de entre los hombres; y de entre los creyentes, eligió a los Profetas; y de entre los Profetas, eligió los Mensajeros; y de entre los Mensajeros, eligió los Ulul-‘Azm (mensajeros dotados de resolución); y entre los Ulul-‘Azm eligió los Jalilain (los 2 amigos de Allâh); y entre los Jalilain, eligió a Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Entre la tierra eligió Makkah; de entre los meses, eligió el mes de Ramadân; hizo el mejor de todos los días de la semana, el viernes; y la mejor de todas las noches, Lailatul-Qadr; y el mejor de todos los momentos, el momentos del Ÿumu‘ah; y los mejores de todos los días, los diez primeros días de Dhul-Hiÿÿah.

Estamos acercando los más benditos y virtuosos diez días de Dhul-Hiÿÿah, y pronto comenzará la peregrinación anual en Makkah. Entre las temporadas especiales de adoración están los primeros diez días de Dhul-Hiÿÿah, que Allâh ha preferido sobre todos los demás días del año. Ibn ‘Abbâs (radiallâhu ‘anhumâ) narró que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “No hay días en los que las buenas acciones son más amados por Allâh que estos diez días”.

Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) alentó a la gente a hacer buenas obras por las virtudes de esta temporada para las personas en todo el mundo, y también por la virtud del lugar, para los huÿÿâÿ (peregrinos) en la Casa Sagrada de Allâh.

El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos ordenó recitar mucho tasbîh (subhânallâh), tahmîd (al-hamdulillâh) y takbîr (Allâhu akbar) durante la temporada del Haÿÿ. ‘Abdullâh Ibn ‘Umar (radiallâhu ‘anhumâ) narró que Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “No hay días más grandes ante los ojos de Allâh y en los que las buenas acciones son más queridas para Él que en estos diez días, por eso, durante este tiempo reciten mucho tahlîl (lâ ilâha illallâh), takbîr y tahmîd”.

Nuestro Dîn fue completado y perfeccionado en estos días como Allâh dice en el Qurân: “Hoy os he completado vuestra Práctica de Adoración, he culminado Mi bendición sobre vosotros y os he aceptado complacido el Islam como Práctica de Adoración” [Sûrah Al-Maidah (5), âyah 3]. Estos diez días incluyen Yaumul-‘Arafah (el Día de Arafah), en el que Allâh ha perfeccionado Su religión. El ayuno en este día reparará los pecados de dos años. Estos días también incluyen Yaumun-Nahr (el Día del Sacrificio), el más grande día de todo el año y el mejor día de la peregrinación, que combina las ‘ibâdât de una manera diferente a cualquier otro día. Estos diez días incluyen, entonces, los días del sacrificio y los días del Haÿÿ:

De entre las buenas acciones en las que un musulmán puede esforzarse por hacer durante los primeros diez días de Dhul-Hiÿÿah, se encuentran:

El ayuno. Es Sunnah ayunar el noveno día de Dhul-Hiÿÿah, porque el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos instó a hacer buenas obras durante este tiempo, y el ayuno es uno de las mejores de las obras.

El Takbîr. Es Sunnah pronunciar el Takbîr (Allâhu akbar), Tahmîd (Al-Hamdulillâh), Tahlîl (lâ ilâha illallâh) y Tasbîh (Subhânallâh) durante los primeros diez días de Dhul-Hiÿÿah, y decirlo en voz alta en la mezquita, la casa, la calle y todos los lugares donde se permite recordar a Allâh y mencionar su nombre en voz alta, como un acto de adoración y como una proclamación de la grandeza de Allâh Altísimo. Los hombres deben recitar estas frases en voz alta, y las mujeres deben recitarlas en voz baja. Allâh dice en el Qurân: “Para que den testimonio de los beneficios que han recibido y mencionen el nombre de Allâh en días determinados sobre los animales de rebaño que les ha proporcionado. Así pues comed de ellos y alimentad al desvalido y al necesitado” [Sûrah Al-Haÿÿ (22), âyah 28].

El Takbîr puede incluir las palabras: Allâhu akbar, Allâhu akbar, Allâhu akbar. Lâ ilâha illallâh. Allâhu akbar, Allâhu akbar wa lillâhil-hamd (Allâh es Grande, Allâh es Grande, Allâh es Grande. No hay divinidad, excepto Allâh. Allâh es Grande, Allâh es Grande y a Allâh pertenece toda la alabanza) Así como otras frases.

Realizar el Haÿÿ y la ‘Umrah. Una de las mejores obras que se pueden hacer durante estos diez días es llevar a cabo el Haÿÿ a la Casa Sagrada de Allâh. Aquel a quien Allâh ayuda a ir en peregrinación a Su Casa y lleva a cabo todos sus ritos bien, estará incluido en las palabras del Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Un Haÿÿ aceptado no tiene otra recompensa que el Paraíso”.

Hacer más buenas obras en general. Las buenas acciones son amadas por Allâh y traen una gran recompensa de él. Quien no es capaz de ir al Haÿÿ debe ocuparse en estos días en la bendición de adorar a Allâh, la oración, la lectura Qurân, el recuerdo de Allâh, hacer súplicas, dar caridad, honrando a sus padres, la defensa de los lazos de parentesco, recomendar el bien y prohibir el mal, y otras buenas obras y actos de adoración.

Sacrificio. Entre las acciones que uno debe realizar en estos días es el sacrificio de un animal, que llevará a una persona a estar cerca de Allâh, al elegir un animal de alta calidad, gastando dinero por la causa de Allâh. Esto se hace el día 10 y se puede prolongar por 3 días más. Este noble acto conlleva una gran recompensa.

Arrepentimiento sincero. Una de las cosas más importantes que hacer durante estos diez días es arrepentirse sinceramente ante Allâh y renunciar a todo tipo de desobediencia y pecado. Arrepentimiento significa volverse hacia Allâh y dejar toda acción que Le desagrada, ya se abierta y secretamente, sintiendo remordimiento y abandonando inmediatamente el pecado con la firme determinación de no volver jamás a esas acciones, más bien adhiriendo firmemente a la verdad haciendo lo que Allâh más complace.

Quiera Allâh darnos el taufiq, la capacidad y el éxito de obtener el mayor beneficio de estos benditos días. Âmîn.

Was-salâmu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh

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