Jutbah Semanal

Traducción al español de la Jutbah que se dicta en árabe desde el Mimbar de Mezquita As-Salam, cada viernes y en los Eid.

GASTAR EN EL CAMINO DE ALLAH

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

labado sea Allâh, Altísimo. Suyo es el Reino y La Alabanza, y Él es quien todo lo sabe, todo lo ve.

Allah dice en el Qurân: “¡Oh seres humanos! ¡Temed a vuestro Señor, Que os ha creado de una sola persona, de la que ha creado a su cónyuge, ¡y de los que ha diseminado un gran número de hombres y de mujeres! ¡Temed a Allâh, en Cuyo nombre os pedís cosas, y respetad la consanguinidad! Allâh siempre os observa” (Al Nisa, 1).

También dice: “¡Creyentes! Temed a Allâh con el temor que Le es debido y no muráis sino como musulmanes” (Al Imran, 102)

También dice Allâh: “¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios, y que cada alma considere cuánto ha obrado para el mañana. Tengan temor de Dios, porque Dios está bien informado de cuanto hacen” (Al Hashr, 18)

Dice también: “¡Oh, creyentes! ¡Tengan temor de Dios y crean en Su Mensajero! Les dará participación doble en Su misericordia, les dará una luz para el camino y los perdonará. Dios es Absolvedor, Misericordioso” (Al Hadid, 28)

También dice: “¡Oh, creyentes! Tengan temor de Dios y hablen solo con la verdad. Él hará virtuosas sus obras y perdonará sus pecados. Quien obedece a Dios y a Su Mensajero obtendrá un triunfo grandioso” (Al Ahzâb, 70 y 71)

Allâh, Glorificado y Exaltado sea, dice: “El ejemplo de quienes gastan sus bienes en el camino de Allâh es como un grano que produce siete espigas; en cada espiga hay cien granos. Y Allâh multiplica para quien quiere” (Surat Al-Baqarah, 2:261).

El Mensajero de Allâh (Sallallâhu Alaihi Wasallam) dijo: “Quien dé en caridad el equivalente a un dátil de una ganancia lícita —y Allâh no acepta sino lo lícito— Allâh lo toma con Su mano derecha y lo hace crecer para su dueño como uno cría a su potro, hasta que se convierte como una montaña” (Bukhari y Muslim)

Y dijo Rasulullâh (Sallallâhu Alaihi Wasallam): “La mano superior es mejor que la mano inferior. La mano superior es la que da, y la inferior es la que recibe” (Bukhari y Muslim)

Y dijo Rasulullâh (Sallallâhu Alaihi Wasallam): “Allâh decidió probar a tres hombres de Bani Isrâîl: un leproso, un calvo y un ciego. Así que les envió un ángel que llegó ante el leproso y le preguntó: “¿Qué es lo que más quieres?” El leproso respondió: “Un buen color y una buena piel, pues la gente me detesta”. El ángel pasó su mano por su piel y le curó la lepra obteniendo un buen color y una buena piel. El ángel le preguntó: “¿Qué bien es el que más quieres?” El hombre respondió: “Camellos”, entonces el ángel le dio una camella preñada y le dijo: “Que Allâh te bendiga con ella”. Luego el ángel se dirigió al calvo y le dijo: “¿Qué es lo que más quieres?” Le respondió: “buen cabello y que desaparezca la calvicie, pues la gente me detesta”. El ángel le pasó su mano y se fue la calvicie y recibió un buen cabello. Luego le preguntó: “¿Qué bien es el que más quieres?”, Le respondió: “Las vacas”. El ángel le dio entonces una vaca preñada y le dijo: “Que Allâh te bendiga con ella”. Luego fue hasta el ciego y le preguntó: “¿Qué es lo que más quieres?” El ciego le dijo: “Que Allâh me devuelva la vista para poder ver a la gente”. El ángel le pasó la mano y Allâh le devolvió su vista. Luego le preguntó: “¿Qué bien es el que más quieres?”, le respondió: “Ovejas” y el ángel le dio entonces una oveja preñada. Los animales se multiplicaron. El primero tenía un valle lleno de camellos, el segundo un valle lleno de vacas y el tercero un valle lleno de ovejas. Luego, el ángel se presentó ante el que era leproso con la apariencia de un pobre leproso y le dijo: “Soy un hombre pobre que perdió todos sus medios de sustento en un viaje, nadie podrá satisfacer mis necesidades sino Allâh y luego tú. Te pido, en nombre del que te dio un buen color, una buena piel y bienes, un camello para llegar a mi destino”. El hombre dijo: “Tengo muchas obligaciones y no puedo ayudarte”. El ángel le dijo: “Me parece conocerte ¿No eres tú ese al que la gente detestaba, que era pobre y luego Allâh le dio bienes?”, El hombre se negó diciendo: “Yo obtuve esto como herencia de mis antepasados”. El ángel le dijo: “Si estás mintiendo que Allâh te transforme en lo que eras antes”. Luego fue ante el que era calvo con la misma apariencia que él tenía antes y le dijo lo mismo que dijo al que era leproso. El que era calvo le respondió lo mismo que el que era leproso. Entonces, el ángel le dijo: “Si estás mintiendo que Allâh te transforme en lo que eras antes”. Luego fue ante el que era ciego con la apariencia que él tenía antes y le dijo: “Soy un hombre pobre y un viajero en apuros, he perdido mis medios de sustento. Nadie podrá llenar mis necesidades sino Allâh y luego tú. Te pido, por el que te devolvió la vista, una oveja para que llegue a mi destino”. El que era ciego le dijo: “Yo era ciego y Allâh me devolvió la vista, también era pobre y Allâh me enriqueció. Toma lo que desees, pues yo no te negaré lo que tomes por Allâh”. El ángel le dijo: “Quédate con tus bienes, pues los tres habéis sido probados. Allâh está complacido contigo y Su enojo recayó sobre tus dos amigos”.(Bukhari y Muslim)

Allâh, Glorificado y Exaltado sea, dice: “Por el tiempo. Ciertamente el ser humano está en pérdida…” (Surat Al-‘Asr, 103:1-3)

El Mensajero de Allâh (Sallallâhu Alaihi Wasallam) dijo: “Hay dos bendiciones que mucha gente desperdicia: la salud y el tiempo libre.” (Bukhari). Y dijo (Sallallâhu Alaihi Wasallam): “No se moverán los pies del siervo el Día del Juicio hasta que sea preguntado por su vida y en qué la gastó, por su conocimiento y qué hizo con él, por su riqueza, de dónde la obtuvo y en qué la gastó, y por su cuerpo y en qué lo utilizó.” (Muslim). Y dijo (Sallallâhu Alaihi Wasallam): “Siete serán protegidos por Allâh bajo Su sombra el Día en que no habrá sombra sino la Suya: un gobernante justo; un joven que creció en la adoración de Allâh; un hombre cuyo corazón está apegado a las mezquitas; dos hombres que se aman por Allâh, se reúnen y se separan por Él; un hombre que es invitado por una mujer de posición y belleza y dice: ‘Temo a Allâh’; un hombre que da caridad y la oculta tanto que su mano izquierda no sabe lo que da su derecha; y un hombre que recuerda a Allâh en soledad y sus ojos se llenan de lágrimas.” (Bukhari y Muslim)

Allâh, Glorificado y Exaltado sea, dice: “Y esforzaos por Allâh con el esfuerzo que Le es debido.” (Surat Al-Hajj, 22:78)

El Mensajero de Allâh (Sallallâhu Alaihi Wasallam) dijo: “Cada articulación de uno de vosotros debe dar caridad cada día que sale el sol: hacer justicia entre dos personas es caridad; ayudar a un hombre a montar su montura o cargarle sus pertenencias es caridad; la buena palabra es caridad; cada paso que das hacia la oración es caridad; y retirar algo dañino del camino es caridad.” (Bukhari y Muslim)

Gastar nuestras fuerzas por la cause de Allâh también es una caridad, y puede ser un medio muy grande para entrar al paraíso.

Y dijo el Profeta (Sallallâhu Alaihi Wasallam): “Un hombre iba por un camino y encontró una rama espinosa en el camino. La apartó, y Allâh le agradeció esa acción y lo perdonó.” (Bukhari y Muslim)

Allâh, Glorificado y Exaltado sea, dice: “Y lo que sea que gastéis, Él lo reemplazará.” (Surat Saba, 34:39). El Profeta (Sallallâhu Alaihi Wasallam) dijo: “Allâh dice: Oh hijo de Adam, gasta, y Yo gastaré sobre ti.” (Bukhari y Muslim)

Oh Allâh, haznos de aquellos que gastan en Tu camino con sinceridad. Oh Allâh, bendice nuestros bienes, nuestro tiempo y nuestras fuerzas. Oh Allâh, haznos utilizarlos en lo que Te complace.

Was-salâmu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh

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