ACCIONES VOLUNTARIAS Y LOS SEIS DÍAS DE SHAUWÂL

Jutbah Semanal

Traducción al español de la Jutbah que se dicta en árabe desde el Mimbar de Mezquita As-Salam, cada viernes y en los Eid.

ACCIONES VOLUNTARIAS Y LOS SEIS DÍAS DE SHAUWÂL

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Dice Allâh Altísimo: “Oh siervos de Allâh, temed a Allâh como Él merece ser temido, y no muráis sino en estado de islam” Y dice también: “¡Oh, creyentes! Temed a Allâh y que cada alma considere lo que ha preparado para el mañana. Y temed a Allâh, ciertamente Allâh está bien informado de lo que hacéis” (Surah Al-Hashr, 59:18).

Hermanos y hermanas, hemos sido favorecidos por Allâh al permitirnos vivir el mes de Ramadân, ayunar sus días, levantarnos en sus noches, recitar Su Libro y acercarnos a Él con actos de obediencia. Pero el verdadero signo de que nuestras obras han sido aceptadas no es solo lo que hicimos en Ramadân, sino lo que hacemos después de Ramadân.

Dice Allâh: “Y adora a tu Señor hasta que te llegue la certeza” [Sura Al-Hijr, 15:99]. La adoración no termina con Ramadân, ni la obediencia tiene una fecha de cierre, sino que el creyente permanece constante hasta encontrarse con su Señor.

Entre las grandes oportunidades que Allâh nos ha concedido después de Ramadân están las acciones voluntarias, aquellas que elevan nuestro rango, expían nuestras faltas y completan las deficiencias de nuestras obligaciones. El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “La primera cosa por la que el siervo será juzgado el Día de la Resurrección es su oración. Si es correcta, habrá triunfado y tenido éxito, y si es deficiente, habrá fracasado y perdido. Y si falta algo de sus oraciones obligatorias, Allâh dirá: “Miren si Mi siervo tiene oraciones voluntarias para completar lo que falta de las obligatorias” (At-Tirmidhi).

Reflexionemos, siervos de Allâh, cómo las acciones voluntarias vienen a reparar nuestras faltas, porque ¿quién de nosotros puede afirmar que su ayuno fue perfecto, que su oración fue completa, que su concentración fue total? Todos tenemos deficiencias, distracciones, errores, y por eso Allâh, en Su misericordia, nos ha abierto la puerta de las obras voluntarias.

Y entre las más grandes de estas acciones voluntarias después de Ramadân se encuentran los seis días del mes de Shauwâl. Dijo el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Quien ayune Ramadân y luego lo siga con seis días de Shauwâl, será como si hubiera ayunado todo el año” (Muslim).

Subhânallâh, Allâh multiplica las recompensas, porque cada buena acción es multiplicada por diez, y así Ramadân equivale a diez meses, y seis días equivalen a dos meses, completando el año entero. Es como si el siervo permaneciera ayunando todo el año, sin dificultad, sin carga excesiva, solo por la misericordia de Allâh.

Los seis días de Shauwâl son una señal de amor por la obediencia, porque quien ama una acción, la continua. Si Ramadân fue una carga para algunos, lo abandonan rápidamente, pero para quien encontró dulzura en la adoración, estos días son una oportunidad para seguir cerca de Allâh.

Dijo uno de los sabios: “La recompensa de una buena acción es otra buena acción después de ella”. Así, quien fue guiado a ayunar Ramadân y luego es guiado a ayunar Shauwâl, es una señal de aceptación, mientras que abandonar las buenas obras después de haberlas realizado puede ser una señal de negligencia.

Dice Allâh: “Y no seáis como aquella que deshace su hilo después de haberlo hilado con firmeza” [Surah La Abeja, 16:92]. No seamos de aquellos que construyen en Ramadân y destruyen después, que se acercan en un mes y se alejan el resto del año. Debemos tener en cuenta que entre las acciones voluntarias que mantienen vivo el corazón están la oración nocturna, el recuerdo constante de Allâh, la recitación del Qurân y la caridad, incluso si es poca. El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Las obras más amadas por Allâh son las más constantes, aunque sean pocas” (Al-Bujari y Muslim). Así que no despreciemos ninguna buena acción, aunque sea pequeña, porque lo que es constante crece y se eleva ante Allâh.

De la misma manera, el creyente debe proteger lo que ganó en Ramadân, alejándose de los pecados que endurecen el corazón. Porque, así como las buenas acciones lo purifican, los pecados lo debilitan. Dice Allâh: “Ciertamente, Allâh no cambia la condición de un pueblo hasta que ellos cambian lo que hay en sí mismos” [Surah El Trueno, 13:11]. Por ello debemos mantenernos firmes, vigilando nuestros actos y no dejar que el esfuerzo de un mes se pierda por negligencia en los meses siguientes.

Recuerden que la vida es corta y el encuentro con Allâh es inevitable. El inteligente es aquel que se prepara para ese día con acciones sinceras. El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “El inteligente es quien se controla a sí mismo y obra para lo que viene después de la muerte, y el incapaz es quien sigue sus pasiones y luego pone sus esperanzas en Allâh” (At-Tirmidhi).

Hermanos y hermanas, los seis días de Shauwâl pueden ayunarse seguidos o separados a lo largo del mes, y en ambos casos se alcanza la recompensa, pero lo importante es no perder esta oportunidad. Son pocos días, pero su recompensa es inmensa, y el creyente inteligente es aquel que comercia con Allâh buscando lo eterno.

Dice Allâh Altísimo: “Quien venga con una buena acción tendrá diez veces más” [Surah Los Rebaños, 6:160]. Y dice también: “Allâh multiplica para quien Él quiere” [Surah Al-Baqarah, 2:261].

Oh siervos de Allâh, apresurémonos a las buenas acciones, porque no sabemos cuándo terminará nuestra vida. Cuántos estuvieron con nosotros el Ramadân pasado y hoy ya no están, cuántos tenían planes y esperanzas, pero Allâh decretó otra cosa para ellos.

El Profeta de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Aprovecha cinco antes de cinco: tu juventud antes de tu vejez, tu salud antes de tu enfermedad, tu riqueza antes de tu pobreza, tu tiempo libre antes de tu ocupación y tu vida antes de tu muerte”

Así que aprovechemos estos días, ayunemos en ellos con sinceridad, buscando el rostro de Allâh, manteniendo las oraciones, el dhikr, la recitación del Qurân y todas las acciones voluntarias que nos acerquen a nuestro Señor.

Rogamos a Allâh que acepte nuestro ayuno, nuestras oraciones y nuestras obras, que nos permita mantenernos firmes después de Ramadân, que nos conceda sinceridad en nuestras acciones y que nos haga de aquellos que escuchan la palabra y siguen lo mejor de ella. Âmîn.

Was-salâmu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh

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