Jutbah Semanal
Traducción al español de la Jutbah que se dicta en árabe desde el Mimbar de Mezquita As-Salam, cada viernes y en los Eid.
LA EMIGRACIÓN DEL PROFETA MUHAMMAD (SAW) Y LAS LECCIONES QUE NOS DEJA
- Viernes, 19 de Junio de 2026
- Ÿumu‘ah, 4 de Muharram de 1448
- Imâm: Sh. Sulayman E. Jada
En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.
Todas las alabanzas pertenecen a Allâh, Señor de los mundos. Lo alabamos porque hizo de las historias de los profetas una fuente de reflexión para quienes poseen entendimiento, y porque hizo de la vida de nuestro amado Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) una luz y una guía para toda la humanidad. Testifico que no hay divinidad digna de adoración excepto Allâh, Único y sin asociados, y testifico que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Que Allâh derrame abundantes bendiciones y paz sobre él, sobre su familia, sus compañeros y todos aquellos que sigan su camino hasta el Día del Juicio.
Temed a Allâh como Él merece ser temido y sabed que uno de los acontecimientos más importantes en la historia de nuestra Ummah fue la Hiÿrah del Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) desde Makkah hacia Madinah. No fue simplemente un viaje geográfico ni un cambio de residencia; fue una transformación histórica que marcó el paso de la debilidad al fortalecimiento, de la persecución al establecimiento de una sociedad basada en la fe, la justicia y la adoración de Allâh. La Hiÿrah es una escuela de enseñanzas y lecciones que siguen siendo relevantes para nosotros hoy.
Primera Lección: El Sacrificio por el Dîn: El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dejó la ciudad que más amaba. Los compañeros (radiallâhu ‘anhum) abandonaron sus hogares, sus bienes, sus negocios e incluso a parte de sus familias por la Causa de Allâh.
Cuando el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) salió de Makkah, expresó su amor por ella diciendo: “Por Allâh, eres la tierra más amada para mí, y si tu gente no me hubiera expulsado, jamás habría salido de ti”. Esto nos enseña que la victoria de la religión no se consigue únicamente con palabras, sino mediante sacrificio, paciencia y esfuerzo.
Cada uno de nosotros debe preguntarse: ¿Qué he sacrificado por mi fe? ¿Qué he hecho para acercarme más a Allâh? ¿Qué esfuerzo he realizado para servir a mi comunidad y a mi religión?
Segunda Lección: Tomar los Medios y Confiar en Allâh: Uno de los mayores mensajes de la Hiÿrah es que el verdadero tawakkul (confianza en Allâh) no significa abandonar los medios materiales. El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), siendo el hombre que más confiaba en Allâh, planificó cuidadosamente la migración: Escogió al mejor compañero, Abû Bakr (radiallâhu ‘anhu); contrató a un guía experto para el camino; permaneció oculto en la cueva de Thaur; organizó quién llevaría las noticias; organizó quién llevaría los alimentos; organizó quién borraría las huellas para despistar a los perseguidores. Todo esto mientras tenía una confianza absoluta en Allâh.
Cuando los perseguidores llegaron hasta la entrada de la cueva, Abû Bakr (radiallâhu ‘anhu) dijo: “Si alguno de ellos mirara hacia sus pies, nos vería” Entonces el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) respondió: “No te entristezcas; ciertamente Allâh está con nosotros” ¡Qué palabras tan poderosas! Si Allâh está contigo, nada podrá perjudicarte verdaderamente. Y si Allâh no está complacido contigo, ninguna ayuda humana podrá salvarte.
Tercera Lección: La Importancia de la Buena Compañía: Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) eligió a Abû Bakr (radiallâhu ‘anhu) para acompañarlo en la misión más peligrosa de su vida. La buena compañía fortalece la fe, ayuda en los momentos difíciles y nos acerca a Allâh. Cuántas personas han alcanzado el éxito gracias a la compañía de los rectos. Y cuántas han caído debido a las malas amistades. Por ello, cada creyente debe reflexionar sobre quiénes son sus amigos y compañeros, porque el ser humano suele adoptar las costumbres y valores de quienes lo rodean.
Cuarta Lección: La Confianza en las Promesas de Allâh: Durante la Hiÿrah todas las circunstancias parecían desfavorables: Los enemigos perseguían al Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam); había recompensas para capturarlo; los caminos estaban vigilados; los musulmanes eran pocos y débiles. Sin embargo, el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nunca dudó de la ayuda de Allâh, incluso durante la migración anunció a Suraqah ibn Malik (radiallâhu ‘anhu) que algún día llevaría los brazaletes del emperador persa Kisra. A simple vista parecía imposible, pero quien confía en Allâh no mide las posibilidades según su propia fuerza, sino según el poder ilimitado de su Señor.
Nuestra Ummah necesita hoy esta misma certeza, aunque las dificultades aumenten y las pruebas se multipliquen, la promesa de Allâh siempre se cumple.
Quinta Lección: La Paciencia es el Camino hacia la Victoria: El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) soportó trece años de persecución, burlas y sufrimiento en Makkah; después llegó la Hiÿrah; después llegó Madinah; después llegó la victoria. Así es la ley de Allâh: No hay victoria sin sacrificio; no hay éxito sin perseverancia; no hay amanecer sin la oscuridad de la noche. Allâh dice: “Ciertamente, junto a la dificultad viene la facilidad” [Sûrah Ash-Sharh (94), âyah 6].
Queridos hermanos, la Hiÿrah no debe ser solamente una historia que recordamos cada año, debe convertirse en una realidad en nuestras vidas. Necesitamos emigrar: Del pecado a la obediencia; de la negligencia al recuerdo de Allâh; de la injusticia a la justicia; de la división a la unidad; del apego excesivo a este mundo al amor por la otra vida.
Siervos de Allâh, la Hiÿrah no terminó cuando el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) llegó a Madinah. Su significado permanecerá vivo hasta el Día del Juicio. El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “El verdadero emigrante es quien abandona aquello que Allâh ha prohibido”.
Por ello, nuestra Hiÿrah hoy consiste en: Abandonar el pecado; abandonar las malas costumbres; abandonar la injusticia; abandonar la desobediencia; y abandonar todo aquello que nos aleja de Allâh.
Un Momento de Reflexión: Al comenzar un nuevo año islámico debemos preguntarnos ¿Qué hemos logrado para nuestra otra vida? ¿Cuánto hemos avanzado en nuestra relación con Allâh? ¿Cuántas oportunidades de hacer el bien dejamos pasar? ¿Cuántos pecados debemos abandonar y de cuáles debemos arrepentirnos? El creyente exitoso es aquel que cada año se acerca más a su Señor.
Queridos hermanos y hermanas imaginen aquel momento extraordinario: El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) y Abû Bakr (radiallâhu ‘anhu) estaban escondidos en una pequeña cueva. Los enemigos estaban encima de ellos. La muerte parecía estar a pocos pasos. Sin embargo, mientras los hombres planeaban, Allâh estaba decretando un futuro completamente diferente.
De aquella cueva salió el hombre que transformaría la historia de la humanidad. El perseguido se convirtió en líder de naciones. El expulsado se convirtió en guía de millones de corazones. Y así actúa Allâh con Sus siervos sinceros.
Quizás hoy estés atravesando dificultades. Quizás sientas que las puertas están cerradas. Quizás las pruebas sean grandes. Pero recuerda: Después de cada Makkah hay una Madinah. Después de cada prueba hay una apertura. Después de cada oscuridad hay una luz. Mantente firme en tu fe. Confía en Allâh. Aférrate al Qur’an y a la Sunnah. Y nunca pierdas la esperanza en la misericordia de tu Señor.
¡Oh Allâh! Haznos de la gente de la fe y la certeza. Concédenos una confianza sincera en Ti y una dependencia total de Ti. Haznos de aquellos que escuchan la verdad y siguen lo mejor de ella. ¡Oh Allâh! Corrige los asuntos de los musulmanes en todo lugar. Auxilia a nuestros hermanos y hermanas oprimidos en todas partes del mundo. Perdona a los creyentes y creyentes, vivos y fallecidos. ¡Oh Allâh! Haz que este nuevo año de la Hiÿrah sea un año de bendiciones, misericordia, seguridad, guía y victoria para la Ummah de Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam). Y que Allâh envíe abundantes bendiciones y paz sobre nuestro amado Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), su familia y sus compañeros. Âmîn.
Was-salâmu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh
LA EMIGRACIÓN DEL PROFETA MUHAMMAD (SAW) Y LAS LECCIONES QUE NOS DEJA
LAS VIRTUDES DE LOS PRIMEROS DIEZ DÍAS DEL MES DE DHUL-HIŸŸAH
