Jutbah Semanal
Traducción al español de la Jutbah que se dicta en árabe desde el Mimbar de Mezquita As-Salam, cada viernes y en los Eid.
QUIEN ENCUENTRA A ALLÂH, LO ENCUENTRA TODO
- Viernes, 10 de Abril de 2026
- Ÿumu‘ah, 20 de Shawâl de 1447
- Imâm: Sh. Mohammad Usamah Jada
En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.
Hermano y hermanas, hoy reflexionamos sobre una de las realidades más profundas del Islam: El Ma’iyyah de Allâh, es decir la Compañía Divina. Pero no hablamos simplemente de que Allâh sabe de nosotros; no hablamos solo de que Allâh nos observa; hablamos de algo mucho más profundo, hablamos de la cercanía especial de Allâh; del amor de Allâh; de la protección de Allâh; de la relación entre el siervo y su Señor.
Allâh está con toda Su creación con Su conocimiento. Él dice en el Qurân: “Y Él está con ustedes dondequiera que estén” (Surah al-Hadid 57:4). Nada se Le escapa; ninguna acción; ninguna palabra; ningún pensamiento; ni siquiera lo que ocultamos en lo más profundo del corazón.
Pero existe una compañía más elevada; una compañía especial; una compañía que no es para todos. Es la compañía de aquellos que Allâh ha elegido, de aquellos que han elegido a Allâh por encima de todo. Es la compañía de los creyentes sinceros; es la compañía de los que viven con conciencia de Allâh; es la compañía de los que alcanzan el nivel del Ihsân.
Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) definió el Ihsân con palabras que deberían sacudir nuestros corazones. Dijo: “Que adores a Allâh como si Lo vieras, y si no Lo ves, ciertamente Él te ve”. Este es el inicio del cambio. Este es el punto donde la religión deja de ser solo práctica externa y se convierte en una experiencia viva en el corazón. Cuando una persona vive con esta conciencia, su vida cambia completamente; ya no necesita que alguien lo vigile, porque sabe que Allâh lo está viendo; ya no necesita que alguien lo controle, porque su corazón está conectado con Allâh.
Hermanos y hermanas, hoy muchas personas tienen vergüenza de la gente, pero no tienen vergüenza de Allâh; se cuidan de lo que otros piensan, pero no se cuidan de lo que Allâh ve.
Una persona puede estar sola, en su casa, en su habitación, con su teléfono en la mano, viendo lo que quiera, escuchando lo que quiera, escribiendo lo que quiera, y cree que nadie lo ve. Pero Allâh sí lo ve.
Si este corazón viviera realmente con el significado de “Él te ve”, muchas cosas cambiarían automáticamente: No necesitarías recordatorios constantes. No necesitarías presión externa. No necesitarías vigilancia.
El Ihsân es eso, vivir con Allâh incluso cuando estás solo. Es tener vergüenza de Allâh en lo oculto. Es obedecer a Allâh en lo difícil. Es dejar el pecado no porque la gente te ve, sino porque Allâh te ve. Y cuando una persona vive así, empieza a acercarse a Allâh. Y cuanto más se acerca a Allâh, más Allâh se acerca a él. Y aquí entramos en uno de los ahâdîth más profundos, más transformadores, más poderosos del Islam, el hadîth de la Wilayah.
Allâh dice en el hadîth Qudsi: “Quien se opone a un aliado Mío, le declaro la guerra”. ¡Subhânallâh. Imaginen esto, Allâh mismo declara la guerra a quien daña a Sus siervos cercanos¡
Luego Allâh dice: “Mi siervo no se acerca a Mí con nada más amado que lo que le he hecho obligatorio…” Es decir, el camino comienza con lo básico: la oración, la obediencia, la disciplina, la constancia. Luego dice: “Y continúa acercándose a Mí con obras voluntarias hasta que Yo lo amo…” Este es el objetivo final. No es el dinero. No es el reconocimiento. No es el éxito en este mundo. Es que Allâh te ame. Porque cuando Allâh te ama, todo cambia. Y Allâh dice: “Y cuando Yo lo amo, soy su oído con el que escucha, su vista con la que ve, su mano con la que actúa y su pie con el que camina. Y si Me pide, le concedo, y si busca refugio en Mí, lo protejo” (Sahih al-Bukhari)
Hermanos y hermanas, esto significa que Allâh guía a esa persona en cada aspecto de su vida. Lo protege de lo que lo destruye. Lo dirige hacia lo que lo eleva. Le da claridad cuando otros están perdidos. Le da firmeza cuando otros dudan. Se convierte en alguien que vive con Allâh, y Allâh está con él. Y cuando Allâh está contigo ¿qué te puede faltar?
Allâh dice: “Allâh defiende a los creyentes” (Surah al-Hajj 22:38) Y dice: “Es un deber sobre Nosotros socorrer a los creyentes” (Surah ar-Rum 30:47) Y dice: “Quien tenga taqwa de Allâh, Él le dará una salida y le proveerá de donde no lo espera” (Surah at-Talaq 65:2-3) Y dice: “Le daremos una vida buena” (Surah an-Nahl 16:97)
Hermanos y hermanas, estas son promesas de Allâh y Allâh no rompe Sus promesas. Pero hay condiciones: sinceridad, taqwa, constancia, lucha interna. Porque el problema no está en las promesas, el problema está en nosotros.
Muchos quieren la tranquilidad, pero no quieren obedecer. Muchos quieren cercanía, pero no quieren sacrificio. Muchos quieren el resultado, pero no quieren el camino.
Pero aquellos que caminaron este camino, encontraron algo que el mundo entero no puede ofrecer. Encontraron paz en medio del caos. Encontraron luz en medio de la oscuridad. Encontraron a Allâh. Por eso dijeron los sabios: “Quien encuentra a Allâh, lo encuentra todo… y quien pierde a Allâh, lo pierde todo.” Y es una realidad. Puedes tener todo, pero si no tienes a Allâh, estás vacío. Puedes perder todo, pero si tienes a Allâh, no te falta nada.
Hermanos y hermanas, este camino no es fácil. Es un camino de pruebas. Allâh dice: “¿Acaso la gente piensa que se les dejará decir “creemos” sin ser puestos a prueba?” (Surah al-Ankabut 29:2) Habrá tentaciones. Habrá luchas. Habrá momentos donde tendrás que elegir entre tu deseo y tu fe. Pero el creyente dice: “Temo a Allâh, Señor de los mundos.” Y resiste. Y cada vez que resiste, Allâh lo eleva. Y si cae, no se queda ahí. El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Todos los hijos de Adán cometen errores, pero los mejores son los que se arrepienten” Así que levántate, regresa a Allâh. No te detengas en tu error. Nunca pierdas la esperanza. Allâh dice: “Nadie desespera de la misericordia de Allâh excepto los incrédulos” (Surah Yusuf 12:87)
Hermanos y hermanas, este es un viaje. Un viaje hacia Allâh. Un viaje hacia la luz. Un viaje hacia el Amor Divino. Así que camina, aunque sea lento, pero no te detengas. Recuerda a Allâh, y Él te recordará. “Recuérdenme, y Yo los recordaré” (Surah al-Baqarah 2:152) Y embellece tu carácter, porque el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) enseñó que los más amados por Allâh son aquellos con mejor carácter.
Sé suave. Sé humilde. Sé misericordioso. Porque este también es el camino hacia Allâh.
¡Oh Allâh, haznos de Tus siervos cercanos¡
¡Oh Allâh, haznos de Tus amigos cercanos¡
¡Oh Allâh, haznos de aquellos que amas y que Te aman¡
¡Oh Allâh, derrama Tu luz en nuestros corazones, en nuestras miradas y en nuestras vidas¡
¡Oh Allâh, sácanos de la oscuridad y condúcenos a la luz¡
¡Oh Allâh, perdónanos, ten misericordia de nosotros y acércanos a Ti¡
¡Oh Allâh, no nos prives de Tu amor ni de Tu especial compañía¡
Âmîn.
Was-salâmu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh
