Jutbah Semanal
Traducción al español de la Jutbah que se dicta en árabe desde el Mimbar de Mezquita As-Salam, cada viernes y en los Eid.
- Viernes, 22 de Agosto de 2025
- Yumu‘ah, 28 de Safar de 1446
- Imâm: Sh. Almuthanna Soud Fajreldin
EL DÎN ES CONSEJO
En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.
Dice Allah Altísimo en el Sagrado Qur·ân: “No se les ordenó, sino que adorasen a Allah, siéndole sinceros en la religión, como hanifes, que estableciesen la oración y pagasen el zakâh. Esa es la religión verdadera” [Sûrah Al-Baiyinah (98), âyah 5]. También dice Allâh: “Ayudaos mutuamente en la piedad y en el temor de Allah, y no os ayudéis mutuamente en el pecado ni en la transgresión” [Al-Mâ·idah (5), âyah 2]. Dice, además, relatando las palabras de Sus profetas: “Os transmito los mensajes de mi Señor y soy para vosotros un consejero sincero y digno de confianza” [Sûrah Al-A’râf (7), âyah 68].
Nuestro amado Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo al respecto: “El Dîn es el consejo sincero (en desear el bien)”; dijeron (los compañeros): “¿Para quién Oh, Mensajero de Allah?”; dijo: “Para Allah, para Su Libro, para Su Mensajero, para los líderes de los musulmanes y para el pueblo en general” [Muslim].
Este hadîth es uno de los principios más importantes del Islam, pues el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) resumió toda la religión, todo nuestro Dîn, en una sola palabra: “Nasîhah”, que significa sinceridad, desear el bien y aconsejar con rectitud. Por eso, En esta jutbah vamos a hablar sobre este hadîth, y como debe llevarlo a la práctica cada uno de nosotros.
Primero, Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos advierte sobre la importancia del Nasîhah, que es el consejo, pero también es desear el bien siempre. Y la manera en que lo hace es digna de admirar, porque el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos dice que el Nasîhah es tan pero tan importante en el Islam, que se podría decir que todo el Dîn es Nasîhah.
Luego, procede en el resto del hadîth, y ante la pregunta de Sus compañeros, a explicar cómo se aplica el Nasîhah de parte del creyente con Allah, con Su libro, con Su mensajero, para los líderes y para las personas en general.
Nasîhah con Allah es la primera y más importante, y consiste en la sinceridad hacia Allah Altísimo. Adorarle únicamente a Él sin asociarle compañeros, cumplir con Sus mandatos y evitar lo que Él prohibió, amar lo que Allah ama y rechazar lo que Allah desaprueba. Dice Allah Altísimo: “No se les ordenó, sino que adorasen a Allah, siéndole sinceros en la religión, como hanifes, que estableciesen la oración y pagasen el zakâh. Esa es la religión verdadera” [Sûrah Al-Baiyinah (98), âyah 5].
Nasîhah hacia el Libro de Allah significa la sinceridad hacia el Qur·ân. Consiste en creer firmemente que es la Palabra de Allah sin falsedad, recitarlo con respeto y reflexión, actuar conforme a lo que enseña y saber que uno como musulmán o musulmana, es parte del esfuerzo por la preservación y la enseñanza del Qur·ân, cada uno según su conocimiento y preparación. Allah Altísimo dice: “Este es un Libro que hemos hecho descender para ti, bendito, para que mediten en sus aleyas y se dejen amonestar los dotados de intelecto” [Sûrah Sad (38), âyah 29].
Nasîhah hacia el Mensajero de Allah (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) es la sinceridad hacia nuestro Profeta, consiste en creer en él y en todo lo que transmitió, obedecer sus mandatos y evitar lo que prohibió, amarle más que a nosotros mismos, defender su Sunnah y aplicarla y difundir su ejemplo. Dice Allah Altísimo: “Quien obedezca al Mensajero, en verdad obedece a Allah” [Sûrah An-Nisâ (4), âyah 80].
Nasîhah hacia los líderes de los musulmanes incluye tanto a los gobernantes como a los sabios. La sinceridad hacia ellos es aconsejarles con bondad y sin difamación pública, pedir por ellos en nuestras súplicas, cooperar con ellos en lo que sea obediencia a Allah y no seguirles si llaman a la desobediencia. El Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Quien quiera aconsejar a quien tiene autoridad, que no lo haga en público, sino que tome su mano en privado. Si acepta el consejo, es lo que se desea, y si no, él ha cumplido con su deber”.
Por último, Nasîhah hacia el pueblo en general implica sinceridad hacia los musulmanes y hacia toda la gente. Consiste en desear el bien para los demás como lo deseamos para nosotros mismos, evitar engaños, fraudes, traiciones o mentiras, aconsejar con suavidad y tacto sin arrogancia ni humillación, y ser compasivos, solidarios y misericordiosos entre nosotros. Dijo el Mensajero de Allah (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Ninguno de vosotros cree verdaderamente hasta que no desee para su hermano lo que desea para sí mismo” [Bujari y Muslim].
Hermanos y hermanas, Nasîhah no es un simple consejo de palabras, sino un acto del corazón y un gesto de sinceridad, amor y misericordia que nace de un corazón puro. Cuando cada musulmán practica el Nasîhah su relación con Allah se fortalece, su trato con los demás se vuelve más noble y la sociedad entera se purifica y prospera. Recordemos que el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) nos advirtió sobre la indiferencia hacia el bien de los demás, cuando dijo: “El creyente con respecto a los creyentes es como una estructura; cada parte refuerza a la otra” [Bujari y Muslim].
También dijo: “El ejemplo de los creyentes en su amor, compasión y misericordia mutua es como la de un solo cuerpo: si una parte sufre de dolor, todo el cuerpo comparte el dolor con insomnio y fiebre” [Muslim].
Hermanos y hermanas, el Islam es sinceridad, consejo y desear el bien. Quien carece de Nasîhah, carece de la esencia misma de la religión. La sinceridad con Allah, con Su Libro, con Su Mensajero, con los líderes y con la gente nos eleva en esta vida y nos prepara para la otra.
Le pedimos a Allah Altísimo que haga de nosotros personas sinceras, que amen el bien para los demás, que aconsejen con sabiduría y que trabajen por la unidad de los musulmanes. Âmîn.
Was-salâmu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh
