Jutbah Semanal
TraducciĂłn al espaĂąol de la Jutbah que se dicta en ĂĄrabe desde el Mimbar de Mezquita As-Salam, cada viernes y en los Eid.
- Viernes, 25 de Julio de 2025
- Yumuâah, 30 de Muharram de 1446
- Imâm: Sh. Yusuf G. Hoosen
EL AMBIENTE ISLĂMICO EN NUESTRAS CASAS
En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traĂdo al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitiĂł el Mensaje y cumpliĂł con lo que Allâh le encomendĂł, hasta que lo alcanzĂł la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con ĂŠl, su virtuosa familia y sus distinguidos compaĂąeros.
Dice Allâh SubhânahĂť wa Taââlâ en Su Libro Sagrado: âOrdena a tu familia practicar la oraciĂłn prescrita y sĂŠ constante en su cumplimiento. Que el trabajo en bĂşsqueda del sustento no te haga descuidar el cumplimiento de lo que Allâh ha prescrito, porque soy Yo Quien los sustento. La bienaventuranza es para los piadososâ [SĂťrah Ta Ha (20), âyah 132]. Dice Allâh tambiĂŠn: âÂĄOh vosotros que habĂŠis creĂdo! Protegeos a vosotros mismos y a vuestras familias de un fuego cuyo combustible son los hombres y las piedrasâ [SĂťrah At-TahrĂŽm (66), âyah 6].
Queridos hermanos y hermanas en el Islam, hoy hablaremos sobre un tema esencial para nuestra comunidad, el ambiente islĂĄmico en nuestras casas.
El Profeta Muhammad (sallallâhu âalaihi wa sallam) dijo: âCada uno de ustedes es un pastor, y cada uno de ustedes es responsable por su rebaĂąoâ [BujârĂŽ y Muslim]. Esta enseĂąanza deja claro que los padres son responsables directos del bienestar espiritual, emocional, moral y fĂsico de sus hijos. Ciertamente, Allâh ha favorecido a Sus siervos con incontables bendiciones y mercedes que no se pueden enumerar. Toda gracia que percibe el ser humano en su vida es un regalo de Allâh. Dice Allâh: âY toda gracia que tenĂŠis proviene de Allâhâ [SĂťrah An-Nahl (16), âyah 53].
Uqbah Bin Amir (radiallâhu âanhu) le preguntĂł en una ocasiĂłn al Mensajero de Allâh (sallallâhu âalaihi wa sallam): âÂżCuĂĄl es el camino de la salvaciĂłn?â Ăl le respondiĂł: âGuarda tu lengua, quĂŠdate dentro de tu casa y llora por tus pecadosâ.
Los fuertes lazos familiares basados en las enseĂąanzas del Qurân y la Sunnah brindan la base necesaria para un hogar IslĂĄmico feliz y, a su vez, contribuyen a la salud general de una sociedad. Por otro lado, los miembros de familias con problemas luchan por mantener la calma interior y observan con impotencia cĂłmo los problemas cotidianos empaĂąan y tensan sus relaciones y, como resultado, lidian con el estrĂŠs diario en sus vidas. En casos extremos, esto podrĂa resultar en la corrupciĂłn de los cimientos mismos de las sociedades en general. Como miembros de la familia, por lo tanto, todos tienen la obligaciĂłn de tomar las medidas necesarias para fortalecer estos cimientos.
Tener una familia es una bendiciĂłn y sus miembros deben trabajar para que la vida familiar en el hogar sea pacĂfica y alegre, Dice Allâh SubhânahĂť wa Taââlâ en Su Libro Sagrado: âY Allah os ha hecho una morada en vuestros hogaresâ [SĂťrah An-Nahl (16), âyah 80]. Un hogar es tambiĂŠn un lugar de protecciĂłn contra la fitnah (corrupciĂłn) del mundo exterior. El Mensajero de Allâh (sallallâhu âalaihi wa sallam) dijo: âLa seguridad de un hombre en tiempos de fitnah estĂĄ en quedarse en casaâ. Sabemos que las paredes de una casa poco tienen que ver con la construcciĂłn de dinĂĄmicas saludables entre los miembros de la familia. Eso generalmente proviene de vivir nuestras vidas de acuerdo con los principios del Islam. Comencemos con lo bĂĄsico. Allâh dice claramente que Ăl nos creĂł para adorarlo. Que implica seguir los mandatos de Allâh en nuestra vida diaria, asĂ como recordarlo a travĂŠs de varios âibâdât, como oraciones, recitaciĂłn del Qurân, Etc. Dentro de una familia, debemos asegurarnos de seguir todo lo que se necesita para cumplir con nuestras responsabilidades mĂnimas de adorarlo junto con ayudar a otros a realizar las suyas. Por ejemplo, âĂĂŽshah (radiallâhu âanhâ) informĂł que el Mensajero de Allâh (sallallâhu âalaihi wa sallam) solĂa rezar por la noche, y en el momento del witr ĂŠl la despertaba para rezar. La importancia de que los miembros de la familia participen con frecuencia en la adoraciĂłn de Allah en el hogar es evidente a travĂŠs de otros ahâdĂŽth, asĂ como del Qurân. Allâh dice: âE inspiramos a MĂťsâ y a su hermano: Procurad casas en Misr para vuestra gente, hacedlas lugares de adoraciĂłn y estableced la oraciĂłn. Y da buenas noticias a los creyentesâ [SĂťrah YĂťnus (10), âyah 87]. En un hadĂŽth El Mensajero de Allâh (sallallâhu âalaihi wa sallam) dijo: âNo transformĂŠis vuestras casas en sepulturasâ [Muslim]. Uno de los signos de un hogar que estĂĄ lleno del recuerdo de Allah es que se vuelve frecuente el Tahaÿÿud, FaĂżr y otras oraciones. Este hĂĄbito por sĂ solo puede traer una tremenda paz a la casa de uno. La importancia de este hĂĄbito es obvia en un hadĂŽth donde el Profeta (sallallâhu âalaihi wa sallam) dijo: âLa semejanza de una casa en la que se recuerda a Allah y la casa en la que no se recuerda a Allah es la de los vivos y los muertos, respectivamenteâ. Con respecto a los hombres, El Profeta (sallallâhu âalaihi wa sallam) dijo: âLa mejor oraciĂłn es la oraciĂłn de un hombre en su casa, aparte de las oraciones prescritas (que deberĂan estar en una mezquita)â [BujârĂŽ].
Con respecto a las mujeres, El Mensajero (sallallâhu âalaihi wa sallam) dijo: âLa mejor oraciĂłn para las mujeres es (la que se ofrece) en la parte mĂĄs alejada (mĂĄs interna) de sus casasâ. Una casa llena del recuerdo de Allâh, sin duda encontrarĂĄ un aura de paz y tranquilidad en medio de ella que de otro modo no encontrarĂa posible. Allah nos ha dicho en el Qurân que Shaitân es nuestro enemigo y debemos hacer todo lo posible para mantener a satanĂĄs fuera de nuestras casas. Shaitân nos hiere al desorientarnos hacia las malas acciones, haciendo que el mal parezca aceptable, trayendo desgracias a nuestras casas y familias, etc. Cuanto mĂĄs tengamos ĂŠxito en alejando las tĂĄcticas y maldiciones de SatanĂĄs de nuestras vidas y de nuestros hogares, menos serĂĄn las peleas, discusiones, malentendidos, Etc., y mĂĄs disfrutaremos de la paz y las bendiciones de Allâh.
Allâh AltĂsimo y su Mensajero (sallallâhu âalaihi wa sallam) nos han dicho cĂłmo protegernos de los susurros de Shaitân y otras tĂĄcticas malvadas. Por ejemplo, al entrar en una casa, debemos asegurarnos de que todos den la bienvenida a los demĂĄs diciendo el saludo del Islam âas-salamu âalaikumâ. El Mensajero de Allah (sallallâhu âalaihi wa sallam) dijo: âCuando alguno de vosotros entre en su casa y mencione el Nombre de Allâh cuando entra y cuando come, el Shaitân dice (sobre sĂ mismo): âNo tienes donde quedarte ni nada para comer aquĂ’. Si entra y no menciona el nombre de Allah cuando entra, (el Shaitân) dice (a sĂ mismo): âTienes un lugar para quedarteâ. Si no menciona el nombre de Allah cuando come, (el Shaitân dice): âTienes un lugar donde quedarte y algo para comerâ. [Muslim].
El Mensajero de Allâh (sallallâhu âalaihi wa sallam) dijo: âSi un hombre sale de su casa y dice âBismillâh, tawakkaltu âala Allah, lâ haula wa lâ qĂťwata illâ Billâh (En el nombre de Allâh, me encomiendo en Allâh, no hay poder ni fuerza excepto en Allâh)â se le dirĂĄ: âEsto te cuidarĂĄ, eres guiado, tienes lo que necesitas. necesitas y estĂĄs protegido. Shaitân se mantendrĂĄ alejado de ĂŠl, y otro Shaitân le dirĂĄ: âÂżQuĂŠ puedes hacer con un hombre que es guiado, provisto y protegido?â [Abu DâwĂťd].
Otra tĂĄctica para mantener a Shaitân alejado de la casa es que los miembros de la familia reciten Sura Al-Baqarah regularmente. El Mensajero de Allâh (sallallâhu âalaihi wa sallam) dijo: âNo hagĂĄis de vuestras casas sepulturas. El Shaitân huye de una casa en la que se recita SĂťrah Al-Baqarahâ. [Muslim].
Dijo el Profeta (sallallâhu âalaihi wa sallam), segĂşn el hadĂŽth de Abu Hurairah (radiallâhu âanhu): âCuando muere una persona, se interrumpe su obra excepto por tres: una caridad continua, un conocimiento Ăştil que haya dejado, o un hijo piadoso que haga sĂşplicas por ĂŠlâ [Muslim].
Hermanos y hermanas, roguemos a Allâh para que nos permita aprender, entender y practicar estas enseĂąanzas. ĂmĂŽn.
Was-salâmu âalaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh
