LA IMPORTANCIA DEL TIEMPO
“¡Por el Tiempo! Que es cierto que el hombre está en pérdida. Pero no así los que creen, llevan a cabo las acciones de bien, se encomiendan la verdad y se encomiendan la paciencia” [Sûrah Al-‘Asr (103), âyât 1 a 3]
“¡Por el Tiempo! Que es cierto que el hombre está en pérdida. Pero no así los que creen, llevan a cabo las acciones de bien, se encomiendan la verdad y se encomiendan la paciencia” [Sûrah Al-‘Asr (103), âyât 1 a 3]
Estamos a las puertas del mes de Sha’bân, por eso debemos organizarnos con una planificación completa, teniendo presente que este mes no es de los cuatro meses benditos, pero es un mes que esta entre Raÿab –que es el mes de Allâh– y Ramadân, el mes que Allâh escogió para descender Su Qurân.
“¡Vosotros que creéis! Temed a Allâh y permaneced con los veraces” [Sûrah At-Taubah (9), âyah 119]
Una persona le preguntó al Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Indícame algo en el Islam de lo que no tenga que preguntar a nadie más después de ti” Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) respondió: “Di: “Creo En Allâh”, y luego mantente firme”.
Dice Allâh Altísimo en Su Libro Sagrado: “Y dicen: El Misericordioso ha tomado un hijo. Ciertamente traéis una calamidad. A punto están los cielos de rasgarse, la tierra de abrirse y las montañas de derrumbarse por su causa. Porque atribuyen un hijo al Misericordioso. Y no es propio del Misericordioso tomar un hijo. Todos los que están en los cielos y en la tierra no se presentan ante el Misericordioso sino como siervos” [Sûrah Mariam (19), âyât 88 a 93].
Dice Allâh: “Allâh ha hecho descender el más hermoso de los relatos: Un libro homogéneo, reiterativo. A los que temen a su Señor les eriza la piel y ésta y sus corazones se enternecen con el recuerdo de Allâh” [Sûrah Az-Zumar (39), âyah 23].
“Ciertamente, en el cuerpo hay un trozo de carne. Si está sano, todo el cuerpo está sano, y si se corrompe, todo el cuerpo se corrompe. Ciertamente, es el corazón”
Hermanos y hermanas, hemos hablado las últimas dos semanas sobre las acciones del corazón, así como también de las enfermedades que pueden aquejarle, entonces hoy hablaremos sobre la importancia de mantener los corazones sanos y limpios hasta el momento de encontrarnos con nuestro Señor.
“Habrá triunfado quien se purifique, recuerde el nombre de su Señor y rece” [Sûrah Al-Â’lâ (87), âyât 14 y 15]
“¡Bienaventurado, en cambio, quien se purifique, quien mencione el nombre de su Señor y ore!” [Sûrah Al-A’la (87), âyât 14 y 15]