Las virtudes del Día de ‘Arafah
Una excelente ocasión para pedir a Allâh y agradecerle es el Día de ‘Arafah. No podría haber sido más exacto Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) cuando dijo: “El Haÿÿ es ‘Arafah”.
Una excelente ocasión para pedir a Allâh y agradecerle es el Día de ‘Arafah. No podría haber sido más exacto Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) cuando dijo: “El Haÿÿ es ‘Arafah”.
Allâh dice en cuanto a Ibrahim (‘alaihis-salam): “Antes le concedí la guía a Ibrahîm, a quien bien conocía” [Sûrah Ambiyâ (21), âyah 48].
Estamos acercando los más benditos y virtuosos diez días de Dhul-Hiÿÿah, y en unas semanas más comenzará la peregrinación anual en Makkah.
Dice Allâh en el Qurân: “Glorificado sea Quien transportó a Su Siervo durante la noche, desde la Mezquita Sagrada a la Mezquita Lejana cuyos alrededores bendije, para mostrarle algunos de Mis signos. Él todo lo oye, todo lo ve” [Sûrah Al-Isrâ (17), âyah 1].
Allâh dice en el Sagrado Qurân: “Los creyentes son hermanos entre sí; reconcilien a sus hermanos y tengan temor de Allâh para que Él les tenga misericordia” [Sûrah Al-Huÿurât (49), âyah 10].
Una persona le preguntó al Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “Indícame algo en el Islam de lo que no tenga que preguntar a nadie más después de ti” Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) respondió: “Di: “Creo En Allâh”, y luego mantente firme”.
Al-Hilm, la indulgencia, constituye el fundamento del buen carácter, la evidencia de una inteligencia perfecta y un signo de autocontrol. La persona que posea esta cualidad tendrá un gran estatus, un fin muy honrado y cada acto suyo será agradable.
La mejor persona, el mejor tipo de Nasihah, es el que vela por el bienestar en Mas Allá, y no solo mundanal. El bienestar en el Âjirah es un bienestar eterno mientras que el del Dunia termina.
Dice Allâh Altísimo en el Sagrado Qurân: “¡Oh, creyentes! Comed de las cosas buenas que os hemos proveído, y agradeced a Allah, si es que adoráis sólo a Él” [Sûrah Al-Baqarah (2), âyah 172].
Hermanos y hermanas, todos tenemos que reflexionar en lo que hemos hecho en Ramadân y preocuparnos que nuestras acciones sean aceptadas por Allâh.