JUTBAH EID AL FITR MUBARAK
Allâhu akbar, Allâhu akbar, Allâhu akbar, lã ilâha illallâh
Allâhu akbar, Allâhu akbar wa lillâhilhamd
Allâhu akbaru kabîrâ walhamdulillâhi kathîrâ
Wa subhânallâhi bukratan wa asîlâ
Lã ilâha illallâhu wahdah
Allâhu akbar, Allâhu akbar, Allâhu akbar, lã ilâha illallâh
Allâhu akbar, Allâhu akbar wa lillâhilhamd
Allâhu akbaru kabîrâ walhamdulillâhi kathîrâ
Wa subhânallâhi bukratan wa asîlâ
Lã ilâha illallâhu wahdah
Dice Allah: “A quien haya obrado con rectitud sea varón o hembra, siendo creyente, le haremos vivir una buena vida y le daremos la recompensa que le corresponda por lo mejor que haya hecho” [Sûrah An-Nahl (16), âyah 97].
Rasûlullâh (saw) dijo: “Cualquiera que se levante durante la Noche del Qadr para orar y adorar a Allâh, con una Fe sincera y con la sincera esperanza de recibir la recompensa de Allâh, sus pecados anteriores le serán perdonados”.
Dice Allâh en el Qurân: “Los que gastan sus bienes en el camino de Allâh se parecen a un grano que produce siete espigas y cada una de las espigas lleva cien granos. Así multiplica Allâh a quien Él quiere; Allâh es Espléndido y Conocedor” [Sûrah Al-Baqarah (2), âyah 261].
Dice Allâh en el Qurân: “Y vela parte de la noche como un acto voluntario para ti, puede que tu Señor te eleve a una estación digna de alabanza” [Sûrah Al-Isrâ (17), âyah 79]
Rasûlullâh (saw) dijo: “Aquél que observe el ayuno de Ramadân con imân (fe) y firmeza en la creencia de la salvación tendrá todas sus faltas pasadas perdonadas”.
Rasûlullâh (saw) dijo: “El mes de Ramadân, el mes de las bendiciones, ha venido a ustedes. En él, Allâh se vuelve hacia vosotros y les envía su especial Misericordia…”
El Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâh mira en la noche de la mitad de Sha’bân, y perdona a toda Su creación, excepto a un politeísta o una persona que alberga (en su corazón) enemistad hacia otros”.
Dice Allâh Altísimo en Sagrado Qurân: “¡Creyentes! Se os ha prescrito el ayuno al igual que se les prescribió a los que os precedieron. ¡Ojalá tengáis temor (de Allâh)!”
Abû Hurairah (radiallâhu ‘anhu) narró que el Mensajero de Allâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam), dijo: “Lo más cerca que un Siervo puede estar de su Señor es cuando está en postración, así que invoca a Allâh mucho en ella” [Muslim y Abû Dâwûd].