Los males del corazón

En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.

Respetados hermanos y hermanas, dice Allah Altísimo en el Sagrado Qurân: “¡Hombres! Os ha llegado una exhortación de vuestro Señor, una cura para lo que hay en los pechos y una guía y una misericordia para los creyentes” [Sûrah Yûnus (10), âyah 57].

También dice Allâh: “Y con el Qurân hacemos descender una cura y una misericordia para los creyentes, sin embargo, los injustos no hacen sino aumentar su perdición” [Sûrah Al-Isrâ (17), âyah 82].

En la Jutbah anterior hablamos de las obras del corazón y su efecto positivo en nuestro actuar con las extremidades; Hoy hablaremos acerca de las enfermedades y los males que atacan al corazón, y su efecto negativo sobre el resto de nuestras acciones.

El corazón se ilumina y se purifica por efecto de las buenas obras como el salâh, el recuerdo de Allah, el arrepentimiento, la recitación del sagrado Qurân, la veracidad, etc. y se oscurece y ensucia a través de las malas acciones como la mentira, la soberbia, la vanidad, la envidia, etc.

Nuestro amado Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo que cada vez que una persona cae en la tentación y comete una falta, aparece en su corazón una mancha negra, que persiste mientras no haya arrepentimiento. Cuando el siervo continúa cometiendo faltas y no se arrepiente por ellas, su corazón se va manchando de la misma manera hasta llegar a quedar completamente oscurecido. Dice Allâh: “¡Pero no! Lo que han adquirido se ha apoderado de sus corazones” [Sûrah Al-Mutaf-fifîn (83), âyah 14].

Por el contrario, cuando la persona se habitúa al cumplimiento de buenas obras, se aleja de las faltas y se arrepiente inmediatamente si es que comete alguna, el corazón se va iluminando y aclarando hasta quedar completamente claro y puro.

Tal como la acción más importante de las obras del corazón es la sinceridad en las palabras y obras, el más peligroso de los males para el corazón es la falta de sinceridad, o hacer las obras por ostentación o para alcanzar aprobación y alabanza de nuestros semejantes. La falta de sinceridad convierte buenas acciones en malas y cambia la recompensa por castigo.

Otra de las enfermedades peligrosas que atacan al corazón es el rencor y el odio en contra de las demás personas, así como tener malos pensamientos acerca de los demás. por esta enfermedad es que nacen después los conflictos, surge la envidia entre las personas y ocurren las traiciones.

Allah elogió en su libro sagrado a las personas que purifican sus corazones del odio y de los malos pensamientos hacia los demás, dice: “Y los que han venido después de ellos dicen: ¡Señor nuestro! Perdónanos a nosotros y a nuestros hermanos que nos precedieron en creer y no pongas en nuestros corazones ningún rencor hacia los que creen. ¡Señor nuestro! Realmente Tú eres Clemente y Compasivo” [Sûrah Al-Hashr (59), âyah 10].

Otro de los males del corazón es la distracción y la despreocupación con relación a los Derechos de Allah. Cuando el corazón se ve afectado por este mal, se dificulta la realización de todo acto de adoración y obediencia a Allah. Dice Allah: “… ni obedezcas a aquel del que hemos hecho que su corazón esté descuidado de Nuestro recuerdo; sigue su pasión y su asunto es pérdida” [Sûrah Al-Kahf (18), âyah 28].

Hermanos y hermanas, el malestar del corazón tiene motivos que cada musulmán y cada musulmana deben hacer el mejor esfuerzo para evitar. Quien los evita se habrá salvado de grandes problemas, pero quien cae en ellos arriesga mucho en esta vida y en la otra.

Entre esos motivos está el abandonarse a las pasiones, y desviarse de la verdad después de haberla reconocido. dice Allah Altísimo: “Y cuando se apartaron, Allah apartó sus corazones. Allah no guía a la gente descarriada” [Sûrah As-Saff (61), âyah 5]. Dice también, acerca de quien sigue sus pasiones incluso cuando éstas lo llevan hacia el mal: “¿Has visto a quien toma por dios a su pasión y Allah lo extravía en virtud de un conocimiento, sella su oído y su corazón y pone un velo sobre su vista? ¿Quién lo guiará fuera de Allah? ¿Es que no vais a recapacitar?” [Sûrah Al-Ÿâthiyah (45), âyah 23].

También, entre los motivos del malestar de los corazones está el enfocarse más de la cuenta en la vida mundana, incluso en lo que es lícito, si esto nos aleja del trabajo por la Otra Vida. Por eso, debemos buscar el equilibrio para no descuidar nuestras necesidades en esta vida, ni nuestra Vida Eterna en el Más Allá.

Hermanos y hermanas, roguemos a Allah que nos mantenga con un corazón sano, libre de todo mal, y que nos guíe hacia lo que es mejor para nosotros en esta vida y en la Otra. Âmîn.

Wassalamu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakatuh

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