Jutbah Semanal
Traducción al español de la Jutbah que se dicta en árabe desde el Mimbar de Mezquita As-Salam, cada viernes y en los Eid.
AMARNOS POR ALLAH
- Viernes, 9 de octubre de 2026
- Ÿumu‘ah, 28 de Rabi'ul-Ajir de 1448
- Imâm: Sh. Yusuf Goolam Hoosen
En el Nombre de Allâh, Misericordioso, Compasivo. Alabado sea Allâh por habernos traído al Camino Recto, honrado con el Islam y guiarnos a la fe. Sus bendiciones sean con el sello de los Mensajeros y Profetas, quien transmitió el Mensaje y cumplió con lo que Allâh le encomendó, hasta que lo alcanzó la muerte por Su orden. Que las bendiciones y la paz de Allâh sean con él, su virtuosa familia y sus distinguidos compañeros.
Allâh Subhanahû wa Ta‘âlâ dice en el Sagrado Qur’ân: “Los creyentes y las creyentes son aliados unos de otros, ordenan el bien y prohíben el mal, cumplen con la oración prescrita, pagan el zakâh y obedecen a Allâh y a Su Mensajero. De ellos Allâh tendrá misericordia. Allâh es Poderoso, Sabio” [Sûrah At-Taubah (9), âyah 71].
El amor por Allâh trae recompensas que nuestra mente ni siquiera puede comprender. Por lo tanto, vamos a intentar averiguar qué significa amar a alguien por Allâh y motivarnos con una selección de ahâdîth asombrosos para comenzar a amar a los demás de esta manera bendita.
Qué significa realmente “Amar por Allâh ”.
Amar a alguien por Allâh se demuestra de dos maneras: En tu corazón y con tus obras. Amas a alguien por Allâh en tu corazón debido a su posición con Allâh, y esto comienza amando a los Profetas y Mensajeros y a todos los que los siguen. Debes tener este amor en tu corazón por otros musulmanes. Externamente significa que apoyas a esa persona en las buenas obras que hace, y la respetas y defiendes de acuerdo con sus buenas obras. Esto significa que no los amas porque los conoces muy bien, o porque recibes un beneficio directo o porque tienen una apariencia agradable. ¡Los amas y los apoyas por sus esfuerzos para complacer a Allâh!
Dijo Rasûlullâh (sallallâhu ‘alaihi wa sallam): “El ejemplo de los creyentes en su amor mutuo, misericordia y colaboración es como el cuerpo humano: si se duele de un órgano, se resiente el resto del cuerpo por la fiebre y el insomnio”.
Amar al alguien de esta forma tiene cuatro recompensas increíbles.
- Probarás la dulzura de la creencia: Para comenzar, una recompensa invaluable en este mundo, el Profeta Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Hay tres cualidades que quien las tenga probará la dulzura del Iman: amar a Allâh y Su Mensajero más que a nadie; amar a un esclavo (de Allâh) solo por Allâh; y aborrecer volver a la incredulidad después de que Allâh lo haya salvado de ella como aborrecería ser arrojado al fuego (del Infierno)” [Bujari y Muslim]. Tenemos que darnos cuenta que, de todo lo que podemos tener en este mundo, probar la dulzura del Iman es lo más preciado.
- Disfruta de la sombra de Allâh: Respecto al Día del Juicio, el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâh preguntará en este día: “¿Dónde están los que se amaban unos a otros por causa de Mi gloria? Hoy, en un día en que no haya más sombra que la Mía, Yo cubriré con Mi sombra” [Muslim]. Solo comprenderemos nuestra necesidad de esta sombra, cuando estemos allí y, simplemente amando a alguien por Allâh, podemos obtenerla ahora.
- Los profetas y mártires te envidiarán: El Mensajero de Allah (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Allâh, Exaltado, ha dicho: “Para aquellos que se aman unos a otros por el bien de Mi Gloria, habrá asientos de luz (en el Día de la Resurrección), y serán envidiados por los Profetas y mártires” [Tirmidhi]. Imagínese sentado en un asiento de luz y los mejores de los mejores envidiándote porque hiciste que amar a los demás por Allâh fuera una prioridad.
- Tendrás un alto rango con él: El Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) dijo: “Un hombre se dispuso a visitar a un hermano en otra ciudad y Allâh envió un ángel en su camino. Cuando el hombre se encontró con el ángel, éste le preguntó: ¿Adónde piensas ir? Él dijo: Tengo la intención de visitar a mi hermano en este pueblo. El ángel dijo: ¿Le estás haciendo algún favor? Él dijo: No, no tengo ningún deseo excepto visitarlo porque lo amo por la causa de Allah, el Exaltado y Glorioso. Acto seguido, el ángel dijo: Soy un mensajero de Allâh para ti para informarte que Allâh te ama como tú lo amas a él por Su causa” [Muslim]. No es esto increíble? Al amar a alguien por la causa de Allâh, obtienes el amor del Altísimo y qué amor es mejor que el Suyo.
Uno de los aspectos más importantes de nuestro Dîn, es la unidad, y evitar la desunión. Cuando la Ummah se divide la domina la debilidad, enemistad y el mal trato. Los musulmanes sólo pueden ser una Ummah si están unidos. En muchos versos del Qurân, Allâh nos ordena mantenernos unidos. Por ejemplo dice Allâh: “Aférrense todos al Dîn de Allâh y no se dividan en sectas. Recuerden la gracia de Allâh cuando los hermanó uniendo sus corazones siendo que eran rivales unos de otros, y cuando se encontraban al borde de un abismo de fuego, los salvó de caer en él. Así les explica Allâh Sus signos para que sigan la verdadera guía” [Sûrah Ali ‘Imrân (3), âyah 103].
También el Altísimo: “Los creyentes son hermanos entre sí; reconcilien a sus hermanos y tengan temor de Allâh para que Él les tenga misericordia” [Sûrah Al-Huÿurât (49), âyah 10]. Un musulmán tiene un valor no menor ante Allâh. Él lo honró y lo elevó, puso el mundo a su disposición, lo nombró musulmán y lo hizo entre la Ummah de Muhammad (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) la mejor creación y el más querido para Allâh. Aquella persona que humilla a un musulmán, humilla a quien Allâh Altísimo dio honor.
‘Abdur-Rahmân Bin Auf (radiallâhu ‘anhu) dijo: “Cuando yo llegué a Madinah, el Profeta (sallallâhu ‘alaihi wa sallam) estableció la hermandad entre Sa‘ad Ibn Rabi y yo. Sa‘ad me dijo: “Yo soy la persona más rica de entre los Ansâr, y yo divido mi riqueza en dos partes, una mitad para ti y la otra para mí. Yo tengo dos esposas, yo divorcio a la que quieras y tú podrás casarte con ella después de que su ‘iddah –período posterior al divorcio- haya concluido”. Yo dije: “Quiera Allâh darte barakah en tu riqueza y familia, yo prefiero ir al mercado y ganar mi sustento, entonces tendré lo necesario y me casaré”. Dice Allâh en Sagrado Qurân: “Quienes estaban establecidos y aceptaron la fe antes de su llegada, aman a los que emigraron, no sienten envidia alguna en sus corazones por lo que se les ha dado y los prefieren a sí mismos, aunque estén en extrema necesidad. Quienes hayan sido preservados de la avaricia serán los triunfadores” [Sûrah Al-Hashr (59), âyah 9].
La hermandad y la unidad que el Islam establece y enseña, no existe en ninguna otra parte, porque esta clase de hermandad está basada en una fe pura. No está basada en el color o raza. Los creyentes en Allâh son hermanos, una familia, como una sola alma en un solo cuerpo. ¿Por qué ocurrió que en un muy corto tiempo los sahâbah (radiallâhu ‘anhum) llevaron el Islam tan lejos? Fue debido a su amor mutuo, su unidad y hermandad entre ellos, también debido a la conducta que ellos desarrollaron. Por eso, grandes y poderosas naciones cayeron a sus pies.
Hermanos y hermanas, roguemos a Allâh para nos mantenga unidos como verdaderos hermanos y hermanas y darnos el Taufîq de entender estas enseñanzas y poder practicarlas. Âmîn.
Was-salâmu ‘alaikum wa Rahmatullâhi wa Barakâtuh
